Cuando la fatalidad toca a tu puerta - (II Parte)

“Ideas erróneas sobre el sufrimiento” “Hay un tiempo señalado para todo, y hay un tiempo para cada suceso bajo el cielo: tiempo de nacer, y tiempo de morir… tiempo de llorar, y tiempo de reír…” Cuando “la fatalidad toca a nuestra puerta” nuestro ser físico, emocional, mental y espiritual se resiente, se conmueve. Ninguna medicina, ni distracción, ni confort, ni palabras son capaces de mitigar la angustia de un corazón herido. Cada adiós provoca un sentir diferente en cada individuo. Algunos demuestran la pérdida más intensamente que otros y a su vez el tiempo de recuperación varía para cada persona. Cuando “la fatalidad toca a nuestra puerta” los reproches suelen aparecer. Sentimos la n

Cuando la fatalidad toca a tu puerta - (I Parte)

Esa noticia que no quisimos haber escuchado. “Hay un tiempo señalado para todo, y hay un tiempo para cada suceso bajo el cielo: tiempo de nacer, y tiempo de morir… tiempo de llorar, y tiempo de reír…” Transitamos por la vida enfrentando complicaciones en mayor o menor grado. Hay tiempos en que todo parece andar sobre rieles y otros donde las cosas se nos hacen cuesta arriba. Cada día que comienza creemos tener todo bajo control. Las agujas del reloj no dejan de girar y las horas se suceden una tras otra, hasta que de repente y cuando menos lo esperamos un llamado telefónico, una noticia que llega nos enfrenta con lo imprevisto, lo impensado. Con cruda realidad en un instante el mundo se no

¿Perdemos nuestra salvación?

Algunos piensan que si la salvación no se pierde, entonces “…comamos y bebamos…” (1 Corintios 15:32). Creen que se es libre para hacer lo que se quiere, lo que haga sentir bien, lo que se tenga ganas. Viéndolo desde la óptica humana, si la salvación no se pierde, entonces podemos seguir viviendo nuestra vida a nuestro antojo y según nuestras reglas. Sin embargo no es así, no funciona de esa manera. Dios nos enseña que cuando somos nuevas criaturas (2 Corintios 5:17) somos renovados, gozamos de una nueva naturaleza. Nuestro sentir y deseos, nuestra forma de pensar, hablar y actuar son diferentes. Vamos cambiando, nos vamos renovando, nos actualizamos. Vamos abandonando los “viejos rop

Un camino agotador

El tiempo había sido inflexible. Nevó toda la noche y el camino se presentaba prácticamente intransitable. Pero no había elección, no existía ruta alternativa. No quedaba más remedio que seguir manejando por ese camino hasta llegar a destino. A las 9:00 de la mañana debía asistir a una entrevista sumamente importante. No podía faltar. Era imprescindible que llegase a pesar de los avatares del camino. Durante varias horas estuve manejando y me sentía extenuado. Aún faltaba un largo trecho por delante y debía esforzarme más y más a medida que avanzaban los minutos. El cansancio me estaba superando. Debía extremar los recaudos para no quedarme dormido. En partes, la carretera se tornaba

Los planes de Dios para tu vida - (IV Última Parte)

Renovemos cada día nuestra esperanza en Cristo Jesús Los hijos de Dios, renovamos cada día nuestra esperanza en Cristo. Cuando miramos hacia atrás y reflexionamos el camino recorrido, nos damos cuenta que Dios siempre estuvo presente en los buenos tiempos como en los malos. No nos abandonó ni se olvidó, ni se lavó las manos, ni miró para otro lado, ni encomendó la tarea a otro o dejó descolgado el teléfono. No necesitamos ver al Señor cara a cara para saber que su presencia nos acompaña. Basta nuestra fe (Hebreos 11:1), nuestra sensibilidad para percibirlo y observar la creación, porque a través de ella, Él también se revela (Salmo 19:1-6). Aunque en algún momento sobrevengan tiempos com

Posteos Recientes
Recent Posts
Categorias - Categories
Archivos - Files

Tambien nos puedes seguir en:

 

You can also follow us in:

  • Facebook icono social
  • Icono social Twitter

Sí la página y el Blog te han ayudado y sido de bendición, agradezco la puedas compartir.

If the page and the Blog helped you we thank you if you share it.