Vida después de la vida (Última Parte)

September 17, 2018

“Pero si el Espíritu de aquel que resucitó a Jesús de entre los muertos habita en vosotros, el mismo que resucitó a Cristo Jesús de entre los muertos, también dará vida a vuestros cuerpos mortales por medio de su Espíritu que habita en vosotros”.  Romanos 8:11

 

¿Qué expectativa como seres humanos tenemos luego de la muerte?

 

¿Hay vida más allá de la muerte, o todo termina aquí?

 

¿Hay resurrección?

 

Última Parte

 

Aliento de vida para vida eterna

 

Según la Biblia, la resurrección es el proceso inverso de la muerte. La vida es restaurada cuando el aliento de vida regresa de Dios.  En la creación “...el Señor Dios formó al hombre del polvo de la tierra, y sopló en su nariz el aliento de vida…” y como resultado  “...fue el hombre un ser viviente”.  (Génesis 2:7).

 

Mientras Dios mantiene el aliento de vida en las criaturas vivientes, estas viven. Pero, cuando él quita el aliento de vida, las criaturas mueren “…entonces volverá el polvo a la tierra como lo que era, y el espíritu volverá a Dios que lo dio”.  (Eclesiastés 12:7).

 

En los Evangelios, Lucas explicó la resurrección de la hija de Jairo de la siguiente manera. Después de enterarse de que la niña de doce años había fallecido, Jesús se dirigió hasta su casa y dijo a las plañideras que la niña dormía. Entonces, “...tomándola de la mano, clamó, diciendo: ¡Niña, levántate! Entonces le volvió su espíritu (pneuma), y se levantó al instante, y El mandó que le dieran de comer”.  (Lucas 8:54-55).

 

Ante el mandato divino de Jesús, el principio de vida impartido por Dios retornó a la niña. El término griego utilizado por Lucas, pneuma, significa “viento”, “aliento” o “espíritu”. Cuando la Biblia lo utiliza en relación con los seres humanos, nunca denota una entidad consciente capaz de existir separada del cuerpo. En este texto claramente se refiere al aliento de vida.

 

¿Reconoceremos a nuestros seres queridos?

 

En cuanto a si reconoceremos o no a nuestros seres queridos, lo que tenemos por cierto es que luego de resucitar Jesús, se presentó ante  María Magdalena (Juan 20), se apareció a dos creyentes camino a Emaús y varias veces se manifestó ante sus discípulos.  Cuando Jesús se les aparece, se presenta como un “ver” real, no como una visión.  La presencia de Jesús es personal.  En ningún momento se dijo que los discípulos habrían tenido visiones o sueños o experiencias esotéricas o alucinaciones.  Jesús no se les presentaba rodeado de un halo fuerte de luz o  con una aureola alrededor de la cabeza.  Tampoco se presentó en medio de nubes o tempestades, como si fuera un ser celestial que bajara a visitar la tierra. 

 

Jesús resucitado se les presentó con el mismo cuerpo con el que murió, con las mismas cicatrices dejadas por los clavos en sus manos y pies. Aunque no se puede negar que todos los que conocieron y vivieron tiempo con Jesús, tuvieron dudas al respecto, más “El les dijo: ¿Por qué estáis turbados, y por qué surgen dudas en vuestro corazón? Mirad mis manos y mis pies, que soy yo mismo; palpadme y ved, porque un espíritu no tiene carne ni huesos como veis que yo tengo”.  (Lucas 24:38-39). 

 

Un “ser espiritual”, ¿posee carne y huesos o acaso  necesita comer? Pues claro que no, Jesús mismo lo atestiguaba.  Sucedía que ahora sus discípulos estaban frente a Jesús resucitado, ya había pasado por la agonía de la muerte y ahora tenían el gozo de verlo nuevamente pero con un cuerpo transformado y en gloria. Jesús fue simplemente el primer fruto de esta resurrección: "Mas ahora Cristo ha resucitado de entre los muertos; primicias de los que durmieron" (1 Corintios 15:20).

 

Por lo tanto, no hay razón para que no reconozcamos a nuestros seres queridos que ya partieron.

 

“Así es también la resurrección de los muertos. Se siembra un cuerpo corruptible, se resucita un cuerpo incorruptible; se siembra en deshonra, se resucita en gloria; se siembra en debilidad, se resucita en poder; se siembra un cuerpo natural, se resucita un cuerpo espiritual. Si hay un cuerpo natural, hay también un cuerpo espiritual”. (1 Corintios 15:42-44).  Así será el nuevo cuerpo físico resucitado y cambiado del creyente.  Y cuando esto suceda: ¡La muerte ha sido destruida! (1 Corintios 15:53-54).

 

Y se cumplirá el mayor anhelo de la creación y del ser humano.  Para la creación; su restauración, y para la humanidad, vivir y disfrutar por la eternidad en compañía del Creador, dándole toda la gloria y honra de la cual solamente Él es merecedor. 

 

Podemos ver por lo tanto que nuestros futuros y resucitados cuerpos serán cuerpos espirituales, pero no en el sentido de "espíritu" como es Dios. Estos cuerpos espirituales son de hecho, físicos, los mismos cuerpos que tenemos ahora; solo que glorificados.  De lo contrario no habría resurrección y Hechos 24:15 lo certifica, ya que “…ciertamente habrá una resurrección tanto de los justos como de los injustos”.

 

La muerte es solo el comienzo de la verdadera plenitud de la vida.

 

Verdadera vida después de la vida.

Life after life (Last Part)

 

 Based on Romans 8:11

 

“And if the Spirit of him who raised Jesus from the dead is living in you, he who raised Christ from the dead will also give life to your mortal bodies because of his Spirit who lives in you”.  Romans 8:11

 

What expectation as human beings do we have after death?

 

Is there life beyond death, or does it all ends here?

 

Is there a resurrection?

 

These and other questions are going to be seen throughout these messages.

 

Last Part

 

Breath of life for eternal life

 

According to the Bible, the resurrection is the reverse process of death. Life is restored when the breath of life comes back from God. In the creation “…the Lord God formed a man from the dust of the ground and breathed into his nostrils the breath of life…” and as a result "…man became a living being." (Genesis 2: 7).

 

While God keeps the breath of life in living creatures, they live. But, when he takes away the breath of life, the creatures die “…then the dust returns to the ground it came from, and the spirit returns to God who gave it”. (Ecclesiastes 12: 7).

 

In the Gospels, Luke explained the resurrection of Jairus's daughter in the following way. After learning that the twelve-year-old girl had died, Jesus went home and told the mourners that the girl was asleep. Then, “…he took her by the hand and said, “My child, get up!” Her spirit (pneuma) returned, and at once she stood up. Then Jesus told them to give her something to eat”. (Luke 8: 54-55).

 

Before the divine command of Jesus, the principle of life imparted by God returned to the girl. The Greek term used by Luke, pneuma, means "wind", "breath" or "spirit". When the Bible uses it in relation to human beings, it never denotes a conscious entity capable of existing separate from the body. In this text it clearly refers to the breath of life.

 

Will we recognize our loved ones?

 

As to whether or not we will recognize our loved ones, what we have for sure is that after resurrecting Jesus, appeared before Mary Magdalene (John 20), before two believers on the way to Emmaus and several times appeared before his disciples. When Jesus showed up to them, he presents himself as a real "seeing", not as a vision. The presence of Jesus is personal. At no time was it said that the disciples would have had visions or dreams or esoteric experiences or hallucinations. Jesus did not appear to them surrounded by a strong halo of light or around the head. Nor did he appear in the midst of clouds or storms, as if he were a celestial being who came down to visit the earth.

 

The risen Jesus appeared to them with the same body with which he died, with the same scars left by the nails on his hands and feet. Although it cannot be denied that all those who knew and lived with Jesus, had doubts about it: "He said to them: Why are you troubled, and why do doubts rise in your minds? Look at my hands and my feet.  It is I myself! Touch me and see; a ghost does not have flesh and bones, as you see I have ". (Luke 24: 38-39).

 

Does a "spiritual being" have flesh and bones or does he need to eat? Of course not, Jesus himself testified. It happened that now his disciples were facing the risen Jesus, he had already passed through the agony of death and now they had the joy of seeing him again but with a body transformed and in glory. Jesus was simply the first fruit of this resurrection: "But Christ has indeed been raised from the dead, the firstfruits of those who have fallen asleep”. (1 Corinthians 15:20).

 

Therefore, there is no reason why we should not recognize our loved ones who have already left.

 

"So will it be with the resurrection of the dead. The body that is sown is perishable, it is raised imperishable; it is sown in dishonor, it is raised in glory; it is sown in weakness, it is raised in power; it is sown a natural body, it is raised a spiritual body.  If there is a natural body, there is also a spiritual body”.   (1 Corinthians 15: 42-44).

 

This will be the new resurrected and changed physical body of the believer. And when this happens: “Death has been swallowed up in victory”. (1 Corinthians 15: 53-54).

 

And the greatest desire of creation and of the human being will be fulfilled. For the creation; its restoration, and for humanity, living and enjoying for eternity in company of the Creator, giving all the glory and honor of which only He is worthy.

 

We can see therefore that our future and resurrected bodies will be spiritual bodies, but not in the sense of "spirit" as God is. These spiritual bodies are in fact, physical, the same bodies that we have now; only glorified. Otherwise there would be no resurrection and Acts 24:15 certifies it, since “…there will be a resurrection of both the righteous and the wicked".

 

Death is only the beginning of the true fullness of life.

 

A true life after life.

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